¿Te molesta “el cambio” en tu relación de pareja?


 

Los cambios en la relación de pareja son naturales.

Si te resistes a ellos pueden llevarlos a la transformación más radical: la ruptura.

Cuando en tu relación de pareja te resistes a la transformación que llega con el paso del tiempo, se crean resistencias en ti misma que limitan la relación, la comprimen. Por lo tanto, ya no es la relación que tanto te gustaba, a esa le negaste el cambio natural y constante. Ahora se ha convertido en otra, y tú no sabes porqué. De hecho, luchas para que vuelva a ser como antes.

Una relacion limitada en ese punto sirve para aprender, pero si te estancas porque quieres que vuelva a ser como antes… Estarás utilizando un tiempo y una energía hermosos para desequilibrarte.

Lo que entendemos por una relación sana y consciente admite aprendizajes, se deja llevar por el cambio de manera fluida, no se aferra a situaciones o a sentimientos sino que los vive y disfruta, los comparte y eso hace que crezcan que se expanda.

Si te agarras a los buenos momentos de tu relación o a tu ex, por miedo a no vivirlos más entonces estas dejando de disfrutar este momento, estas entregándote a la frustración. Si tú te quedas en esos momentos pasados ¿quién está aquí en tu vida?

Disfruta el cambio y confía en la vida. Puedes decidirlo ahora. La sensación es parecida a la de soltarte las manos en

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la montaña rusa. Es una sensación de “a tomar por culo, confío en la vida”.

 

La técnica de una amiga para soltar el control de la situación es escribirle una carta a Dios.

Lo hace cuando se enfada porque “a su manera no le salen las cosas” entonces le escribe una carta a Dios diciéndole que ella suelta, que se encargue él.

Siempre le funciona.

Tú puedes usarla y llamarle Dios o vida, como quieras.

 

La sensación de no necesitar control es que vives esos buenos momentos que tanto te gustan multiplicados por mil, en calidad y en cantidad. ¡Ah! Y no sólo con quien tú crees. Terminarás dandote cuenta que todo lo que te encanta no hace falta agarrarlo, nunca se va a ir porque lo que en realidad te gusta de eso es que refleja un parte preciosa de ti misma.

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