TU SABES COMO DEBERÍAN SER LAS COSAS

Seguro que tenías un plan perfecto de cómo deberían haber salido las cosas y como deberían ser ahora. Sí, porque así somos los seres humanos pensamos que la realidad no sabe como hacer las cosas, que la fuerza, que Todo lo que Existe, lo que hace moverse a los planetas, la naturaleza, lo que hace que los arboles crezcan sin ayuda, todo eso no tiene razón. La tengo yo, porque pienso que debería haber sido feliz con mi ex-pareja. Y cómo pienso eso, me pierdo en mi fantasía, me aislo de la realidad y de todo lo bueno que puede darme en este momento.

El sufrimiento que tienes en este momento viene de pelearte con la realidad que hay ahora.

Sí, se que te sientes incomodo con la incertidumbre sobre tu futuro. Te sientes incomodo porque aún no te sabes relacionar ni contigo mismo a través de esta nueva identidad que eres “tú sólo”. Tómatelo como un proceso, que es lo que es. Esto no te va a durar toda la vida, ni mucho menos. Dentro de poco tu mente ya tendrá planes para ti de nuevo y tu problema será dejar de tener expectativas sobre esos planes. Porque tengas los planes que tengas la realidad seguirá haciendo lo que considere.

¿Qué puedes hacer tu mientras tu mente diseña tu nueva vida? Averigua cómo aceptar la realidad tal como es. Para eso puedes investigar sobre qué te hace sentirte agustito en este dolor. Te explico. Si te sientes mal pero vas a tu sitio preferido porque te quieres y quieres el bien para ti, entonces estás aprovechando esta realidad para darte amor, para sentirte agustito. Te dejarás de pelear un rato con lo que hay. Empezarás a ver todo desconectado que has estado de ti que ni siquiera lo viste venir.

Puedes encontrar una relación mucho más profunda contigo si dejas la guerra con la realidad y vuelves a conectarte con Quien tú Eres.

Esa es tu verdadera oportunidad, dar un paso más en tu relación contigo mismo. 

A veces nos perdemos en las relaciones y dejamos de escucharnos y de saber Quienes Somos. Estamos tan centrados en el otro que nos olvidamos de nosotros mismos. Cuando queremos volver la mirada hacia nosotros ya no nos encontramos y nos sentimos perdidos. Entonces, nos vamos a lo que ya conocemos, a donde nos sentimos comodos: a poner la atención en la otra persona de la pareja. Ahí es cuando empezamos a utilizar la pareja como una tapadera para no poner los ojos en nosotros mismos.

Esta ruptura supone para ti una torta de realidad:

Ver fuera (alguien se aleja) lo que estabas haciendo por dentro: Alejarte de ti mismo. 

Hasta ahora.

Se acabó tu guerra con la realidad.

Acercate a ti, aprende a apreciar esta realidad porque te está devolviendo hacia lo más importante del mundo:

TÚ MISMO.

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